Mandarín y Cleopatra en las Ramblas de Barcelona
Pintura en vidrio
Autora: Encarna
Porque hace muchos días que hace frío, que todo es gris, ingrato... porque el viento sopla desmesurado y llueve día tras día, y, porque además, un ser muy querido no anda demasiado bien de salud, lo que nos hace estar extrañamente ausentes... porque necesito color, necesito calor, hoy quiero pensar que...
Silvio Rodríguez
Aunque no es en las mismas circunstancias, esta canción de Los Beatles, además de ser preciosa, se acerca bastante al lío de sentimientos que me embargan en estos momentos...
She's leaving home

Pintura en vidrio
Autora: Encarna
Si el título hubiera sido “Atardecer” quizás os hubiera sorprendido… pero... eso ¿qué es lo que es? ¿donde está el atardeceder?, en realidad, ni yo misma se lo que parece. A veces, estas cosas pasan.
Aunque "creo" dar imagen de una persona “equilibrada”, muchas veces ni mis manos ni mi voz obedecen las órdenes gestionadas en mi cerebro. Esto me hace vivir en una permanente lucha por expresarme bien, por ser clara, por llegar a decir lo que realmente estoy pensando. Lo medito, lo pienso, lo estructuro , lo escribo, casi me lo aprendo de memoria pero, una y otra vez, lo que expreso procede de otro misterioso sitio que no es mi cerebro… quizás mi corazón?... no lo sé el caso es que esta peculiaridad mía me dificulta muchas veces la comunicación, dando lugar incluso a malos entendidos y equívocos.
Con este cuadro, realmente me “he lucido” je, je. Reconozco, después de este experimento, que no fui capaz de pintar un atardecer en mi vidrio (esa era la intención), y, que, poco a poco, se fue transformando en lo que véis… “Raro de cojones” como dice Jesús! (con perdón)
El atardecer parecía un incendio…
Acrílico sobre vidrio
Autora: Encarna
Y como venimos de la montaña, impregnados de su olor, de sus formas de su color, pues eso, hoy sólo árboles
Esos árboles
que no se llenan los bolsillos de aguaceros
que no solo viven de verdes pensamientos amarillos
sino que les sacan puntas a las hojas
para adelantarse al rumbo venidero de sus frutos.
Esos árboles que aprenden con la lluvia a no mojarse los pies
aun cuando el agua les suba a la cintura.
Estos árboles se comunican con la doncella que esta
con dolores para que multiplique
el número de su amante por si misma
para que pueda decir
amado multiplicate dentro de mi
para que cuando la emoción
se acerque a su cuadrado
su imaginación cautive la palabra con labios.
Estos árboles le dan albergue
a la opinión desamparada
que tan elocuentemente cultiva la anonimia
donde la madera verde de la lluvia
le brota en llamaradas por los dedos.
Aquellos árboles
producen la tela incombustible de su fuego
con la nieve imposible del verano con lo que sucede
en la noche de abril de cualquier mes de mayo
para que lo imposible escale
en el gozo de su desaventura
la cima infranqueable
de lo que la claridad no deja ver.
Aquellos árboles
ponen a madurar su ir en su venir
aprendiendo a salir en su llegar.
Mi video con Roy Brown y Silvio Rodríguez
Esta preciosa montaña, tiene un especial atractivo para mi, por eso siempre me ha apetecido pintarla.
Sería oportuno escuchar El Virolai, pero hoy prefiero estos versos de los Carmina Burana
aunque no estaría mal escuchar esta tradicional cancion catalana