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Esta restauración la he
efectuado con métodos muy artesanales. Aunque en alguno de sus estadios haya
aplicado materiales más modernos, no creo que haya alterado su fin que es
dotarlo de mejor resistencia y un renovado aspecto.
Como veréis en las fotos y
el video, en un principio la carcoma estaba muy introducida sobre todo en la
parte delantera del travesaño del cajón grande, aunque anduvo dando vueltas en
el interior del mueble que es la parte más afectada. Como sabréis, el bichito
de marras solo gusta de procesar madera-madera, el aglomerado que es una composición
de colas sintéticas y trozos amalgamados y comprimidos, no es ni mucho menos
plato de este gourmet. Este mueble tiene en varias de sus piezas, madera de
haya que son: laterales de cajones, bastidores
y soportes también en las patas torneadas y por último en las molduras
del sobre. Además hay ocume prensado y chapado con haya en : frontal de aglomerado en cajones, fondos de
cajones, traseras más
cierres laterales y el sobre que es de aglomerado y chapado. En este
rápido y escueto resumen podréis entender un poco más el proceso de saneado.
Sabe mal tener que
erradicar a este insecto, pues en su ambiente natural es el que descompone la
madera y la convierte en compost , pero el mueble que tiene una cierta antigüedad
además de una historia, se lo merece, por lo que como veréis no es fácil ni rápido,
pues se requiere mucha paciencia y tiempo, bueno... materiales adecuados,
conocimientos, experiencia y buen gusto, esto último lo decidirá el propietario
y en último lugar la opinión de vuestra experiencia.
PROCESOS:
Desmontado de algunas
partes para mayor accesibilidad.
Desparasitado con matacarcomas,
a base de permetrina y disolvente nafta, teniendo en cuenta de proteger las
manos y las vías respiratorias con guantes de látex y mascarilla y utilizando
como herramienta más eficaz una jeringuilla de aguja mediana, para proyectar en
el interior del agujero con mayor eficacia el líquido, siendo este proceso muy
meticuloso y largo en el tiempo, pues se ha de aplicar repetidas veces en los
mismos agujeros, sin dejarse atrás ninguno, de modo que tuve media casa ocupada
con toda la parafernalia.
Precintado y sellado del
mueble y cajones con plástico grueso, procurando dejar en el interior unos
cabos bien impregnados del producto durante una semana más o menos, para que el
gas que queda atrapado acabe de introducirse en los cubículos de la carcoma.
Limpieza con aguarrás y
pre-lijado, de manera que veamos claramente donde hay agujeros.
Empalillado (palillos de
madera de haya) con cola blanca, procurando introducirlos lo máximo posible con
suaves golpecitos, de manera que queden bien embutidos y dejando secar bien la
cola blanca.
Recortado y lijado de los
palillos y restos de cola.
Teñido de las zonas de
madera que se les ha desgastado el color original, en este caso utilicé un
tinte en polvo de origen mineral y diluido al agua color caoba, teniendo en
cuenta de no hacerlo en un tono muy intenso, pues a pesar de todo en algunas
zonas puede oscurecerse por ser testas, zonas que absorben más líquido de lo
normal ya que tienen el poro de la madera muy abierto.
Pre-barnizado muy suave,
con el fin de ver el resultado y para poder repasar aquellos puntos donde ni el
tinte ni el barniz han igualado, más o menos el tono general. Para ello y con
un pincel fino retoqué las pequeñas diferencias con un tinte al disolvente muy
diluido color nogal añadiendo anilina al disolvente color rojo.
ACABADO:
Una vez está limpio de
impurezas el mueble y sus partes, aplico barniz acrílico brillante tono caoba,
varias capas, tanto en el exterior como en los interiores, dejándolas secar
aproximadamente 8 horas entre cada aplicación y lijando cada vez, muy
suavemente, de manera que vaya adquiriendo volumen de barniz protector y
embellecedor.
Cajones, fondos y traseras,
todo con el mismo barniz.
En los fondos de cajones,
traseras e interiores, aplico una capa de cera carnauba diluida con aguarrás y
aplicada con lana de aluminio del 000, procediendo en último lugar al bruñido
con trapos de algodón limpio.
Para limpiar las zonas
metálicas de los pomos, utilicé lana de aluminio 000, dorándolos con esmalte
sintético oro viejo.
Por último apliqué dos
buenas capas de barniz al sobre del mueble y a los frontales de los cajones,
por ser las partes más utilizadas del mismo.
Reconozco que quizás no he
utilizado métodos técnicamente artesanos, aunque de alguna manera la mayor
parte de ellos los he aplicado con un carácter más comercial, es decir no son
métodos de museo, donde seguramente hay herramientas y productos más
científicamente probados, amén del factor espacio para desarrollar este tipo de
restauración. No obstante el resultado es satisfactorio para las personas que
lo exponen, lo utilizan y disfrutan en su casa.
También quiero añadir que
este trabajo está acabado hace algunos meses, pues hasta que no he estado
seguro de que la carcoma no volvía a salir no me he decidido a exponerlo.
A continuación añado
algunas fotos de los diferentes procesos y un
video que he realizado a modo de
explicación visual.

